Querida parroquia:

Antes de empezar, os pido perdón por el caos en el tamaño y tipo de letra y el justificado. A veces se me descuadra y no soy capaz de arreglarlo…

Aquí estamos de nuevo. Me da palo espaciar tanto las entradas y supongo que esto hará que algun@ se canse y deje de visitarme (una vez leí, o me dijeron, que dejar de publicar durante más de 15 días equivale a una muerte del blog, pero supongo que esto sucede cuando no tienes lector@s tan fieles y tan pacientes como vosotr@s).

Os cuento cosas de mayo y junio en la Tierra de las Gaviotas.

La vida sigue avanzando, para tod@s. Yo sé de vuestras vidas lo poco o mucho que puedo averiguar, y sigo con ganas de compartir una parte de la mía para quell@s que gusten de este intercambio. Tengo ganas de modificar un poco el blog…no sé, quizá las categorías, o la apariencia, modernizarlo un poco…pero para esto necesito la ayuda de Sara y, lo más importante, recordar todas las claves y contraseñas de cuando se creó el blog. Y evidentemente no las recuerdo. Así que supongo que se quedará como está.


En estas semanas hemos celebrado el día de la madre (10 de mayo, o segundo domingo de mayo, aún no me ha quedado claro) y el del padre (comercialmente el tercer domingo de junio, 19 de junio el oficial). Ambos con actos escolares, aunque al del padre no fuimos porque estábamos todos enfermos. Os dejo fotos del heredero con los diferentes agasajos, y también un vídeo del acto día de la madre 2013 que se celebró en el Centro cultural. Cantaron una canción que se llama “Tren del cielo”.

regalos del día de la madre

regalos del día de la madre

Espectáculo privado del día de la madre: El "señor panza". Sin desperdicio.

Espectáculo privado del día de la madre: El "señor panza". Sin desperdicio.

Maravillosamente desafinados :)

Maravillosamente desafinados :)

Dibujo del "super papá" para el día del padre

Dibujo del "super papá" para el día del padre


En Castro han inaugurado un gigante del consumo, se llama Sodimac. Recordad que acá la gente mayoritariamente se construye su propia casa, y esta cadena de tiendas provee de todo tipo de materiales de construcción y también cosas para la casa, a precios evidentemente más competitivos que las pequeñas ferreterías de Chiloé. El antiguo Sodimac estaba en el centro de la ciudad, y era famoso por la estrechez de los pasillos, donde era imposible que pasaran dos personas sin rozarse mucho, pero mucho mucho (de hecho, corren leyendas urbanas de embarazos generados por una visita al Sodimac). El nuevo ha solucionado este problema de espacio, y como el tristemente famoso mall, genera amor y odio a partes iguales entre la población de Chiloé. Como anécdota os cuento que estaba listo para la inauguración en diciembre, pero no lo pudieron abrir porque se les olvidó hacer una entrada para los camiones (!¿?!) y no lo pudieron inaugurar hasta tres meses después, abriendo una entrada en medio de la carretera general de entrada y salida de la ciudad y generando un caos vehicular considerable. Por su parte, Castro sigue siendo ese collage kitch de maravillas que no me canso de descubrir a diario.

Sodimac
Sodimac

Bender Chilote
Bender Chilote

Predicadora en el centro de castro. Mientras ella hablaba, unos cuantos hombres adultos y niños pequeños esperaban pacientemente, ataviados con ropa "de domingo", gritando "¿aleluya hermana!" de vez en cuando.
Predicadora en el centro de castro. Mientras ella hablaba, unos cuantos hombres adultos y niños pequeños esperaban pacientemente, ataviados con ropa “de domingo”, gritando “¿aleluya hermana!” de vez en cuando.

Para mantener viva la fama de que en Chiloé todo es más grande (ejem), hoy os quiero hablar de los picorocos. Seguro que todos habréis visto que a veces los mejillones tienen unas cositas blancas, duras, con forma de “cráter” pegadas en la concha. Bueno, pues estas cositas son en realidad un crustáceo cirrípedo, de la familia Balanidae, primo de cangrejos y gambas pero muy, muy modificado, que se ha adaptado a vivir de esta forma, en plan parásito. El caso es que en Chiloé también existen estos bichitos, pero son unas veinte veces más grandes, se llaman picorocos y se comen cocidos. El otro día los probé (son una exquisitez) y flipé observando su anatomía interna. Y por cierto, aquí no puedo decir muy alto que me comí por primera vez un picoroco, porque los chilenos enseguida me “agarran p´al hueveo” (no os tengo que recordar lo que significa “pico” en Chile, ¿verdad?)

Picorocos
Picorocos


Respecto a los asuntos felinos, os cuento que Troski ya alcanzó el tamaño adulto, que sigue siendo esquizofrénico y apestoso, y que cada día me tiene más enamorada. Me preocupa el tema de la adaptación al campo. Hace unos días lo llevé de visita, para que se fuera familiarizando con la casa, pero se pasó tres horas detrás del frigorífico y dos en el alféizar de una ventana, con cara de malas pulgas, así que no lo he vuelto a llevar. El pobre se va a estresar bastante cuando me lo lleve definitivamente para allá (me mudo al bosque a finales de junio), pero espero que en unos días sea capaz de acostumbrarse. Por su parte, la Cascaritas y la Morrillos ya se resignaron a la llegada del Troski y no intentan meterse en mi casa, pero yo subo a visitarlas a la suya de vez en cuando.

aquí todavía era pequeñito
aquí todavía era pequeñito

aquí mediano, tratando de comerse el pajarito de mimbre que tengo de adorno
aquí mediano, tratando de comerse el pajarito de mimbre que tengo de adorno

en la casa del campo, muy cabreado
en la casa del campo, muy cabreado

Ya grande, en su lugar favorito (cuando tengo ropa tendida me la tira toda para poder acomodarse)
Ya grande, en su lugar favorito (cuando tengo ropa tendida me la tira toda para poder acomodarse)

Cosita
Cosita

Más cosita
Más cosita

Cascaritas en su casa
Cascaritas en su casa

Este mes y el anterior he vuelto a viajar para dar clase en la pequeña isla de Quenac. La señora Nancy sigue tejiendo su vida en aquel lugar donde el tiempo parece transcurrir mas despacio, hablando orgullosamente acerca de su hijo (que vive “en el continente” y es poeta, y que ha ganado premios y lo invitan a visitar el extranjero), y  hospedando a los forasteros que deciden recabar en aquellas costas en una de las sempiternas barcazas (“lanchas”) que hacen el recorrido rutinariamente, cual taxis del mar, como por ejemplo la Patagonia. La última vez que estuve, la señora Nancy me avisó que iba a salir una “lancha rápida” (una fuera borda), y que podía tratar de ir en ella en vez de esperar al día siguiente para salir de la isla. Le dije que bueno, así que avisó a los carabineros (guardia civil), que me llevaron en su coche patrulla (¿¡!) hasta la otra punta de la isla, y una vez allí hablaron con unos trabajadores que regresaban a casa, para ver si podían hacer el favor de llevarnos a mí y a mi gigantomaleta.

Accedieron, me despedí de los carabineros y me subí en la lancha con más pena que gloria. Me prestaron un traje de agua, que me coloqué por no parecer descortés (total, pensé, por unas salpicaduras de nada…) y cuando ya íbamos en camino, los chicos me miraban por el rabillo del ojo para ver si iba muy aterrorizada, pero yo con cara de palo trataba de parecer normal e indiferente, como si surcar las olas en alta mar a tropecientos kilómetros por hora, recibiendo olazos en el rostro y sintiendo que en cualquier momento iba a salir volando por los aires fuera una de mis actividades cotidianas… Menos mal que me prestaron el traje de agua, porque si no habría llegado empapada de la cabeza a los pies. Alma de cántaro… Finalmente, los chicos me ayudaron con la maleta, con el traje, me llevaron en camioneta al lugar donde había quedado y no me cobraron el viaje. Unos amores.

Puerto de Achao, desde donde se zarpa para Quenac.
Puerto de Achao, desde donde se zarpa para Quenac.

La actividad es frenética  en las horas previas a la salida de las lanchas. Hay que cargarlas con todo lo que se va a trasladar a las islas...sacos de harina, colchones y bidones de gasolina, entre otros.
La actividad es frenética en las horas previas a la salida de las lanchas. Hay que cargarlas con todo lo que se va a trasladar a las islas…sacos de harina, colchones y bidones de gasolina, entre otros.

¿Que hay que acercar una barca a otra? No hay problema, se tira con una cuerda y listo.
¿Que hay que acercar una barca a otra? No hay problema, se tira con una cuerda y listo.

Algunos no necesitan motor :)
Algunos no necesitan motor :)

La lancha Patagonia es la que suele llevarme a Quenac
La lancha Patagonia es la que suele llevarme a Quenac

En Quenac la mayoría de las casas siguen siendo de tejuelas, pese a que hace años hubo un incendio gigantesco que destruyó la mitad de las construcciones.
En Quenac la mayoría de las casas siguen siendo de tejuelas, pese a que hace años hubo un incendio gigantesco que destruyó la mitad de las construcciones.

La cocina de la señora Nancy, refugio en las mañanas y tardes heladas
La cocina de la señora Nancy, refugio en las mañanas y tardes heladas

viaje en el tiempo
viaje en el tiempo

Pintura en la pared de la casa de la señora Nancy
Pintura en la pared de la casa de la señora Nancy

Uno de los primeros premios que ganó el hijo de la señora Nancy, orgullosamente exhibido en el pasillo de su casa
Uno de los primeros premios que ganó el hijo de la señora Nancy, orgullosamente exhibido en el pasillo de su casa

Paseo por la playa en Quenac (I)
Paseo por la playa en Quenac (I)

Paseo por la playa en Quenac (II)
Paseo por la playa en Quenac (II)

Paseo por la playa en Quenac (III)
Paseo por la playa en Quenac (III)

Paseo por la playa en Quenac (IV)
Paseo por la playa en Quenac (IV)

Paseo por la playa en Quenac (V)
Paseo por la playa en Quenac (V)

Paseo por la playa en Quenac (VI) Barco en reparación
Paseo por la playa en Quenac (VI) Barco en reparación

Paseo por la playa en Quenac (VII)
Paseo por la playa en Quenac (VII)

Paseo por la playa de Quenac (VIII) Este caballito ensillado con un cuero de oveja siempre está por ahí. Al fondo, sus dueños (padre e hijo) remolcando una barca de remos.
Paseo por la playa de Quenac (VIII) Este caballito ensillado con un cuero de oveja siempre está por ahí. Al fondo, sus dueños (padre e hijo) remolcando una barca de remos.

Volviendo a casa I (esta no es del día que volví en fuera borda)
Volviendo a casa I (esta no es del día que volví en fuera borda)

Volviendo a casa (II)
Volviendo a casa (II)

También he viajado mucho (pero mucho) a Osorno, la “patria de la carne y la leche”. Estar allí me genera ansiedad, sobre todo por separarme del Pato, pero tiene algo bueno…cuando voy siempre aprovecho para ir al Jumbo (una especie de carrefour) donde encuentro cosas para la casa o los niños que no hay en Castro, y también hay cafeterías, cines, etc…esos pequeños placeres burgueses que no encuentro en Chiloé y que de vez en cuando sientan tan bien. Por ejemplo, hay una tienda que se llama Patagonia Donuts, una especie de Dunkin Donuts nacional, de visita obligada cada vez que viajo.

Escultura de vaca gigante en pleno centro de Osorno
Escultura de vaca gigante en pleno centro de Osorno

Patagonia Donuts

Patagonia Donuts

Como os decía más arriba, a finales de junio (la última semana, seguramente) nos mudamos definitivamente al campo. Hasta ahora lo que hemos hecho es pasar allí los fines de semana para terminar de acondicionar la casa. También hemos resucitado el invernadero, que ahora está precioso y lleno de lechugas, acelgas, zanahorias, espinacas, rábanos, perejil, orégano y cilantro, y hemos plantado 20 matas de frambuesas, dos ciruelos, un membrillo, un guindo, un castaño y un avellano, para experimentar. No estoy segura de que se vayan a dar bien, pero si lo hacen, la cosecha dentro de un par de años va a ser una fiesta.

Volvemos al campo (I)

Volvemos al campo (I)

Volvemos al campo (II)

Volvemos al campo (II)

Volvemos al campo (III) Midiendo el largo del living para colocar una alfombra

Volvemos al campo (III) Midiendo el largo del living para colocar una alfombra

Volvemos al campo (IV) Las lechugas, recién transplantadas (ahora están preciosas)

Volvemos al campo (IV) Las lechugas, recién transplantadas (ahora están preciosas)

Volvemos al campo (V) Plantando los frambuesos (al fondo se ve la casa con las chimeneas trabajando a toda leña)

Volvemos al campo (V) Plantando los frambuesos (al fondo se ve la casa con las chimeneas trabajando a toda leña)

Volvemos al campo (VI) Plantando los frambuesos ...no se ve, pero lleva el machete en la mano :D

Volvemos al campo (VI) Plantando los frambuesos ...no se ve, pero lleva el machete en la mano :D

Volvemos al campo (VI) Plantando los frambuesos. Hay que echarles conchas molidas (fuente de carbonato cálcico) porque no les gusta el suelo ácido.

Volvemos al campo (VI) Plantando los frambuesos. Hay que echarles conchas molidas (fuente de carbonato cálcico) porque no les gusta el suelo ácido.

Mi jornalero habitual, que para no variar sigue sin saber que el trabajo infantil está prohibido y lo pasa bastante bien ayudando

Mi jornalero habitual, que para no variar sigue sin saber que el trabajo infantil está prohibido y lo pasa bastante bien ayudando

Volvemos al campo (VII) y yo vuelvo a cocinar con leña :)

Volvemos al campo (VII) y yo vuelvo a cocinar con leña :)

...y a asar castañas en la lumbre

...y a asar castañas en la lumbre

...y a disfrutar la alquimia de la cocina

...y a disfrutar la alquimia de la cocina

...y a ver esto desde la ventana

...y a ver esto desde la ventana

Y ya terminando por hoy, os cuento algunas cosas variopintas, aunque los que me tenéis en facebook seguramente ya estáis al tanto. Hace un par de semanas me entró un antojo brutal de comer morenitos y nevaditos, y como aquí no los venden, busqué la receta y los hice yo. Y me quedaron muy (pero muy) bien. Sabían igual que los de compra. Para los argentinos (si, esos que me leen siempre y no comentan nunca, tú, si, tú, ya sabes de quien estoy hablando) son algo parecido a los bollitos de grasa.

Nevaditos
Nevaditos

Morenitos
Morenitos

Una artesana con la que me llevo muy bien (la Iris) me hizo unas pantuflas con cuero de cordero chilote. Son súper calentitas, lo cual viene muy bien teniendo en cuenta que ya vamos a entrar en el invierno austral, aunque parece que llevo un cordero en cada pie.

pantuflas
pantuflas

Y bueno, creo que esto es todo por el momento. Patricio, como habéis visto, sigue creciendo mucho, está sano y contento, y cada día le gusta más dibujar y pintar, aunque se ha salido del taller de pintura porque dice que el profe “no le deja expresar su creatividad” (o sea, que no le deja pintar “monos animados” ni personajes de cómic o de la tele). Jolines, podría haberse salido antes de estropear la cazadora del uniforme con tres litros de acrílico color rojo…pero bueno, todo sea por el arte.

Totoro
Totoro

Este creo que es Goku en moto (¿?)
Este creo que es Goku en moto (¿?)

Una vez más me despido desde la Tierra de las gaviotas. La familia hispano-chilota os manda muchos besos y abrazos, y os agradece vuestra compañía, cariño y paciencia. Os queremos.