Queridas y queridos:

Hoy es 11 de Septiembre. Este año, en este día, en el que habitualmente me recojo y reflexiono acerca de la historia, la vida me ha traído afanes que son parte también de ella; en este caso, de la historia que estoy escribiendo, sola y en compañía, a cada paso que doy en esta tierra.


Hoy el Cordero Chilote ve la luz en Santiago de Chile ante los ojos asombrados de varios ministros. Hoy el pueblo Chilote reclama lo que es suyo, lo que ha sido suyo desde hace más de 400 años.
Y mientras tanto, a 14000 km de distancia, con cierto dolor y dividida, yo sólo puedo acompañarlos con una parte del corazón mientras la otra mitad goza del ambiente que me rodeó desde el nacimiento y mi cerebro trata de asimilar miles de nuevos desafíos y sabe que se vienen tiempos duros en lo laboral. Nadie dijo que hacer historia a través del trabajo iba a ser fácil.


Sólo tengo una foto por el momento. Quizá (sólo quizá) en las próximas semanas haré una entrada más extensa. Y si no, siempre podéis preguntar……recordad que estas líneas son vuestras. Nada de vergüenzas, nada de excusas. La familia de la Tierra de las gaviotas es cada vez más extensa, y en cada uno de vuestros hombros me apoyo para seguir adelante.


Gracias por seguirme ayudando a bailar con la vida en este sueño valseado.


Este año, mi homenaje al Chicho Allende no es el Canto al Programa sino esa canción de Silvio, que inspiró la creación de este Blog y que habla sobre personas que sueñan sueños y cuando menos se lo esperan los están viviendo. Compañero Allende, como cada año, como cada paso, sigues vivo en mi memoria. Moriste luchando por tu sueño y cuando las miserias cotidianas me ensombrecen la sien sólo tengo que recordarte para tomar aliento…y continuar pretendiendo la canción y la poesía.


Sueño Valseado (S. Rodríguez)


Una vez me entretuve con un sueño.
Lo tomé, lo solté, le di tres vueltas,
lo aprehendí, me lo puse, fui su dueño…
y pensé que era cosa ya resuelta.
Y soñando que un sueño era mi traje
pretendí la canción, la poesía,
y aquel sueño aprendió todo el mundo de mí
(e iba yo sin saber que él sabía).
Y así fui por la tierra, por los mares,
por los cielos, las noches y los días,
los amores, los templos y los bares,
Así fui con mi sueño que sabía.
Y aquel sueño que yo soñaba puesto
comenzó a soñar que él me soñaba,
y un buen día aprendí todo el mundo de él
y ahora somos pareja en la sala.
E inventamos un vals
Que bailamos para soñar.
Sueño que bailo con mi vals,
y el vals soñando
que con su hombre
bailando va.


Sueño y soy sueño: soy un vals
que viene y va,
que viene y va.

el sabor de la historia

el sabor de la historia