Querida gente:

Por fin terminé mi segundo experimento y he sacado tiempo para actualizar la página.

Chiloé se despide del verano un mes antes que el resto del hemisferio. Aquí se sabe cuándo ha llegado el otoño porque en las mañanas comienza a “garubar” (a acumularse humedad en el tejado de la casa y en el capó del auto). El sol asoma la nariz de vez en cuando, pero el viento ya se instaló para quedarse durante los próximos diez u once meses.

La semana pasada viajé a Santiago. Hice trasbordo en Puerto Montt, os dejo algunas fotos. En Santiago no hice fotos, pero estuve en el Mercado de la Vega Central después de mi reunión…un barrio entero lleno de puestos de carne, pescado, fruta, verdura y granos (tostadurías). Al igual que la mayor parte de los mercados que he conocido en Europa, lleno de esa mezcla embriagante de aromas y colores, pero infinitamente más caótico. Hablando de granos, hace unas semanas le pedí a un productor ovino con el que me llevo bien si me podía conseguir un poco de salvado de avena para cocinar…y el otro día se presentó en casa con un saco de 40 kg! Ese mismo día hicimos una “minga” …¿os acordáis de lo que era? Es un evento social en el cual una persona que necesita ayuda con algo se lo dice a familiares, amigos o vecinos, y éstos le ayudan. A cambio, la persona que es ayudada normalmente ofrece lo que tenga, comida, bebida, etc. El caso es que nos compramos una cocina de leña (una “cocina económica” como la llamaba mi abuela, pero de combustión lenta, es decir, que genera mucho calor con menos combustible que las normales) que debe pesar unos 200kg, y claro, necesitábamos ayuda para meterla en casa e instalarla. Así que, una vez instalada la cocina, preparé una pierna de cordero al horno, una tortilla de patata, huevos rellenos y ensalada de tomate con aceite de oliva, y mis comensales encontraron que era todo “gourmet”, porque son cosas diferentes a las que se comen aquí, jajajaj!!! Este mismo día, otro amigo me regaló medio saco de papas nativas de Chiloé. En Chiloé hay más de 200 variedades de papsa, y las nativas son súper especiales, de colores y formas imposibles, y de sabor súper ricas, aunque a los propios chilotes no les gustan mucho.

En estas semanas en las que he estado haciendo los experimentos apenas he estado en la oficina de Castro, y casi a diario he recorrido el camino de cabras que entra al campo experimental. En este camino me ha pasado de todo…es muy estrecho y no caben dos vehículos, así que hay que ir con mucho cuidado porque normalmente vienen camiones en sentido contrario al que uno va, cargados hasta los topes de todo tipo de cosas, y a toda leche…además las curvas son súper cerradas y a determinadas horas da el sol de frente y no se ve absolutamente nada…también he llevado y traído vecinos y vecinas de todos tipos, colores y edades, entre ellos una chiquilla de ojos enormemente verdes que se llama Camila y que me contó que llevaba 4 días viviendo ahí. También alguno de los días me crucé con la brigada de la CONAF (Corporación Nacional Forestal de Chile) haciendo labores de limpieza de rastrojos en el borde del camino…unos veinte mozalbetes,  morenotes y sudorosos, que me observaban con curiosidad al pasar…También he visto casi a diario cómo uno de los vecinos saca a pastar a sus ovejas al campo de fútbol municipal, y en este mismo campo de fútbol, alguna vez, a los mismos mozalbetes de la Conaf jugando un partido al atardecer, sin camiseta. Ejem.  También me crucé con un pequeño pudú, que se quedó hipnotizado en el borde del camino hasta que estuve a menos de dos metros de él. Nos observamos mutuamente unos segundos, y después desapareció como un ratoncillo en la espesura.

La semana pasada se celebró el Festival de Viña del Mar. No sé si lo conocéis o si en España hablan algo sobre él…en un concurso musical, y demás vienen artistas conocidos y humoristas. el público del festival es conocido como “el monstruo de Viña”, porque si le gusta lo que ve/oye aplaude y pide que a los artistas se les entregue un premio, pero si a la gente no le gusta el espectáculo se ponen a gritar y a silbar y la persona que está en el escenario se tiene que ir por patas…Este año lo único que para mi gusto mereció la pena fue el concierto de Los Jaivas, un grupo chile no que seguramente mi querido Viajero Austral conocerá bien.  Algo que ha generado bastante polémica han sido los humoristas, sobre todo uno que salió disfrazado de  un personaje que interpreta, un diseñador gay. Parece que l@s chilen@s empiezan a ver la luz en cuanto a los derechos de los homosexuales, y este año la gente ha reclamado  en contra del humor homófobo. hablando de lo social, os cuento que se ha aprobado la ley por la cual las mujeres tendrán obligatoriamente un descanso pre y postnatal de 6 meses en total, y no 4 como eran hasta ahora. El día 27 se cumplió un año desde el terremoto, y aún hay familias que no han recibido absolutamente ninguna ayuda.

Los chalilos vinieron una noche, pero en mucha menor cantidad que el año pasado, porque ha sido un verano muy frío. Los coigües y los arrayanes han florecido y están igual que los encontré el año pasado, cuando llegué a la isla. Mis ovejitas están muy bien, la sospechosa de estar preñada de momento no nos ha sacado de dudas, y mi huerto sigue dando calabacines, que son lo único que no se han zampado las ovejas en sus incursiones. Hemos sacado algunas hileras de papas, que son pequeñitas porque las malezas hicieron su agosto en diciembre, pero a mí me gustan así, las cocino enteras con piel y quedan muy bien. Unas avispas “chaqueta amarilla” (aficionadas a la carne y a meterse en el comedero y picar a Jochimín y Stalin) hicieron nido en la pila de leña y hubo que matarlas echándoles aceite hirviendo. Los niños me encontraron una mariposa “de ojos” preciosa, con ocelos y adornos de color rosa fuxia…las había visto azules, pero nunca rosas. Cuando les expliqué por qué tienen esos dibujos que parecen ojos, me miraron todos con sus propios ojitos tremendamente abiertos.  Patricio empieza el colegio este jueves, y yo me reincorporo a la rutina de la oficina. la verdad es que ya tenía ganas, porque los experimentos han sido estimulantes pero agotadores.

El verano me ha dejado en casa algunas reformas: la cocina a leña, la habitación de juegos, el resbalín de madera, algunas terminaciones del living (salón), un cajón en el pasillo exterior para guardar los ocho pares de botas, una troja para almacenar las papas (una especie de red colgante en un lugar aireado), un par de puertas y ventanas que faltaban por colocar o terminar…también hemos lijado y barnizado algunos muebles antiguos de madera.  La bosca (estufa de leña pequeña) que teníamos la hemos colocado en el dormitorio, así que hubo que abrir otro agujero en el techo y ahora la casa tiene dos chimeneas.  La semana que viene va a venir la electricista (sí, LA electricista) a hacernos unos arreglos que faltan. Con esto, la casa quedará preparada para enfrentar mi segundo invierno en la isla.

Me despido desde Castro, observando cómo el viento azota los árboles de la calle y cómo los chilotes caminan bajo una lluvia que forma parte indisoluble de su historia, de su vida. Esa lluvia que los va a acompañar (y a mí también) durante el resto del año.

Un crucero en Puerto Montt

Un crucero en Puerto Montt

Juegos infantiles en Puerto Montt

Juegos infantiles en Puerto Montt

La perfección hecha insecto

La perfección hecha insecto

Mi cocina "económica" :)

Mi cocina "económica" :)

preciosa (el ala izquierda se la rompieron las avispas chaqueta amarilla)

preciosa (el ala izquierda se la rompieron las avispas chaqueta amarilla)