Torta de chocolate y frutilla

Torta de chocolate y frutilla

 Queridas y queridos:

Pese a que aún hace frío, los jilgueros que vienen a posarse en la ventana de la cocina y las flores en los manzanos se encargan de avisarme cada día que la primavera ha llegado a este hemisferio. Cuando suena el despertador ya está amaneciendo, y ya no nos vamos al cole a oscuras, como hacíamos en lo más crudo del invierno. En una semana se han multiplicado espectacularmente los cantos de los pájaros y escucho croar a las ranas a kilómetros de distancia cuando me siento fuera de la casa a ver el atardecer. 

Esta semana comenzó con una hermosa celebración: el cumpleaños de Patricio. Lo festejamos en casa, con un montón de niñ@s, un montón de globos y un montón de chuches. La torta (tarta) se la hice yo, aunque no es sencillo competir con las extravagantes tortas de fábrica, de colores y diseños imposibles… Uno de los regalos que le hicieron a Patricio fue un emboque, un juguete tradicional chileno, de madera. .Es un palo atado con una cuerda a una pieza redondeada con un agujero, que hay que intentar ensartar en el palito… parece fácil, pero os aseguro que no lo es. También le regalaron un trompo (aquí si le dices peonza a los niños se parten de la risa, les suena a algo así como un pedo gigante; los chilenos no dicen “pedo”, dicen “peo”).

El martes fuimos de expedición a buscar a las vacas, que llevaban una semana sin aparecer. Tuvimos que remontar el río salmones, que ahora no lleva mucha agua, hasta la parte más impenetrable del bosque. Allí estaban las terneras, comiendo quila, pero no vimos a la grande. La encontramos a la vuelta…muerta. Creemos que le cayó un árbol encima durante una de las tormentas de la semana pasada, porque tenía el cuello roto y probablemente cuando la pilló estaba echada rumiando. Nos dio mucha pena, pero en fin, es el precio a pagar por tener unas vacas medio salvajes que bajan al río y recorren el bosque cuando quieren.

El resto de la semana ha sido muy tranquilo. Hemos aprovechado la mejora del tiempo para preparar y sembrar una parte del huerto con zanahorias, y dentro del invernadero sembramos un montón de cilantro, cebollitas perla (las que se meten en vinagre), lechugas y toronjil (melisa). Mañana (lunes) me voy a Osorno de nuevo en viaje laboral, a entrevistarme con un psicólogo y hacer un examen psicotécnico.

Esta semana no hay más novedades y tampoco estoy muy inspirada, así que nada más por el momento. Espero que estéis tod@s bien. Muchos besitos.