Historia de un sueño valseado

Archive for Febrero, 2010


TERCERA SEMANA

Feb 24, 2010 Author: Eugenia | Filed under: Uncategorized

Estimadas, Estimados:

Hoy sin nada de tiempo, así que letra piojosa y sin fotos.En la tercera semana en Chile he cocinado pan con mucho éxito, hemos hecho los escalones de entrada a la casa a golpe de pala y sacando ripio (gravilla) de una mina que tenemos cerca. He pintado el armario de nuestra habitación y le hemos hecho otro a Patricio, que pintaré de rojo. Y entre eso, viajar a la Capital, reirme, jugar y echaros de menos, se me ha ido la semana.

Besos para tod@s y prometo nuevas y apasionantes fotos y aventuras  en breve.

PD: Rosa, te escribiré con calma, lo que comentas da para un buen debate. Un abrazo fuerte hermosa!

LA TORTUGA DE MAFALDA

Feb 20, 2010 Author: Eugenia | Filed under: La Vida..., Usos y costumbres, Viajando

Yo pisaré las calles nuevamente

de lo que fue santiago ensangrentada

y en una hermosa plaza liberada

me detendré a llorar por los ausentes.

 

La tortuga de Mafalda se llamaba Burocracia. En estos días el toque de genialidad que mi querido Quino le otorga a la vida cotidiana ha tomado todo su sentido. Intentaré resumir los detalles más farragosos para no aburrir…veamos…cuento corto, o lo más corto que pueda. Hace unos días fui a ver al representante del Ministerio del Interior aquí en Chiloé. Este caballero me dijo que me hacía falta un papel que tenía que conseguir en Santiago. Entonces, una confiada y optimista Eugenia parte contenta (tralaralalita, hago mis cositas, con la cestita) a un locutorio (centro de llamados) de Castro (el que está junto a Any-Chile, Paco, ¿te suena?) para hablar con el Ministerio y el Consulado y asegurarse antes de viajar a Santiago de todo lo que necesita llevar y solicitar. Bien. Intento pedir una cabina para llamar, y resulta que tras hacer cola unos diez minutos, la chiquilla que atiende me informa de que es ella quien tiene que marcarme el número, y después de eso me dirá a qué cabina tengo que entrar. Primera sorpresa…pero  bueno, nada grave. Espero otros diez minutos, durante los cuales la niña atiende a dos personas que quieren hacer fotocopias, a una que le dice que uno de los ordenadores no tiene internet, a otro que quiere imprimir algo y a una señora que entra vendiendo bocadillos. Después de comprarse uno (jamón, queso y palta) me mira, masticando, y me dice: a ver señorita, ¿a qué número quiere llamar? Se lo enseño, y me pregunta que dónde es eso (¿!). Tremenda indiscrección, pienso yo, pero aun así le informo que es el Consulado de España en Chile. Ah! Entonces es a Santiago, dice ella. Me lo marca y da comunicando. Espero cinco minutos más. Vuelve a marcarlo. Comunica de nuevo. Me marca el del Ministerio de Asuntos Exteriores y da llamada. Cuando descuelgan, ella dice: “un momento, le van a hablar” y me pasa a la cabina nº4. Cuando entro y descuelgo el teléfono…me han puesto en espera!!! Seis grabaciones de la primavera de Vivaldi después, comencé a odiar profundamente la idiosincrasia chilena y a bajar del cielo uno detrás de otro a todos los antepasados del compositor. Y entonces, justo cuando comenzaba a plantearme aplicar alguna técnica de la Teoría Gestáltica de la Aceptación, dejarme fluir con el universo y esas cosas, van los del Ministerio y cortan la llamada. Maravilloso.

 

Se lo digo a la chica. La gente que rodea el mostrador me escucha el acento y se gira a mirarme, de inmediato (aunque esto ya es algo habitual). Vuelve a llamar, se corta. Vuelve a llamar, se corta de nuevo, la gente se ha quedado hipnotizada con la situación. Genial.  Finalmente, una media hora después de haber entrado en el locutorio, consigo hablar con el Ministerio. En cuanto al Consulado, me sale una grabación que te da el e-mail y la dirección, aunque yo lo que escuchaba en realidad era una voz en off que se descojonaba de mí diciendo: “jajaja, te jodes y te chupas el viajecito hasta Santiago, que por teléfono no pienso darte ninguna información, pringada!”.

 

En fin. Salí del locutorio y rumié unas horas planteándome que tenía que viajar sola a Santiago de Chile (el viaje para tres personas es prohibitivo), y una vez allí moverme en Metro y encontrar tres ministerios y un consulado…¡ah! y una zapatería llamada “Calzados Beba”. Según el compa, para una avezada urbanita como yo, que ha vivido en Madrid, fruslerías. El mismo compa que un rato antes me había estado diciendo:  “ni se te ocurra llevar la mochila en la espalda, te la rajan por abajo. Jamás hables por el móvil en la calle, te lo van a quitar. No preguntes jamás una dirección en la calle, te van a sentir el acento y te van a robar”, y cositas lindas  tranquilizadoras por el estilo (antes de seguir redactando, y para que mi mami no se ponga histérica, os diré que Santiago es, en realidad, tan seguro o tan inseguro como Madrid. Que cada uno saque sus propias conclusiones).

 

Bueno, seguimos…El viaje lo hice en un bus Cruz del Sur (“La flota amiga de la X región”), pero no el “salón-cama” a todo lujo como cuando llegué a Chile, sino en uno más normalito (y más barato, obviamente). El viaje dura 16 horas. Los que me conocéis sabéis que me gusta viajar y que en España me he chupado hasta 9 horas en un Alsa para ir, por ejemplo, a Granada, pero esto supera todos mis récords. Salí de Castro a las 5 y media de la tarde y llegué a Santiago a las 9 y media de la mañana. En este tipo de autobuses de larga distancia hay azafatos que te corren y descorren las cortinas, que te dan una almohada y una mantita y que te sirven café y cosas para comer, todo ello en mayor o menor medida dependiendo del tipo de autobús y lo que hayas pagado por el billete.  Por ejemplo, en el caro te dan un vaso de agua caliente, un sobrecito de nescafé y otro de azúcar; en el menos caro, te endiñan directamente un vaso largo con el nescafé y el azúcar ya echados en el agua caliente…Y los que lo tomamos sin azúcar…ajo y agua.  Ahora que me acuerdo, el otro día en casa de la señora Mirna, cuando me pasaron el azucarero y dije que tomo el café amargo hubo un silencio y muchas miradas de “qué raros son estos extranjeros!”. Sigo con el cuento: En todos los buses, un rótulo luminoso te va informando durante todo el camino de la velocidad que lleva el bus, del nombre del conductor y de cuántas horas lleva conduciendo. Y más vale que te gusten las películas, porque las colocan a todo volumen sin posibilidad de auriculares. A favor de la flota Cruz del Sur diré que los asientos, pese a ser un bus normal, son bastante más cómodos que los de un Alsa, que cuando tumbas el asiento no le cortas la circulación de las piernas (o las piernas, directamente) al pasajero de atrás, y que te dan almohada y manta por la noche.

 

Sorpresivamente, el viaje de ida no se me hizo muy largo y dormí bastante bien, o al menos todo lo bien que se puede dormir en un bus con un tío gigante en el asiento de al lado. En Santiago me las apañé para ubicarme en el Metro (los chilenos presumen de Metro porque est á decorado con murales y las estaciones son amplias y “no huele mal”, pero el de Madrid está infinitamente mejor señalizado) y encontrar todos los lugares a los que tenía que ir, pero me fue fatal. Los funcionarios santiaguinos (al menos, los que me atendieron) son lo más estúpido y desagradable que he visto en mi vida…en serio, no estoy exagerando, me trataron fatal. Y encima, el tio de Chiloé que me dijo que tenía que viajar a Santiago se había equivocado, porque el trámite  que necesito lo tengo que hacer en España!!!!!. Así que ahí me tenéis, en Santiago de Chile a las dos de la tarde, derrotada, desmoralizada y con 35º a la sombra. A esa hora, ese aire capitalino que sólo reconoce quien ha estado en el centro de Madrid en pleno agosto me comenzaba a asfixiar. ¿Qué hice? Encontré Calzados Beba, me compré unas botas de trabajo que necesitaba (en Castro ese tipo de calzado es el doble de caro), y de ahí me fui al Palacio de la Moneda. Me senté a la sombra, acompañada por dos de los pacíficos perrazos callejeros que campan a sus anchas por todo Chile (incluido el barrio alto de Santiago), respiré hondo…y sonreí. Al fin pude disfrutar de ese momento que no pude tener a mi llegada. Miré a Allende, que desde su atalaya observa pacientemente el relevo de la guardia, y ahora también el relevo del gobierno. Me pregunto qué pensaría (y qué habría pasado) si estuviera vivo. ¿Cómo de distintas habrían sido las cosas?

 

Y efectivamente, pisé de nuevo las calles de Santiago, y me detuve en la plaza…y lloré por los ausentes.

 

Bueno, sin ponernos tristes…después de ese ratito de descanso e introspección, me fui al bar-pub-restaurante-schoperia “donde Zacarías” (si, el mismo de la cerveza sin alcohol de hace dos semanas) y me comí un completo y una coca-cola (por supuesto no había agua, ni siquiera con gas). En la mesa de enfrente, una niñita dejaba escapar su globo violeta por la ventana abierta mientras la mamá intentaba que permanezca sentada y se comiera la comida. Después, me fui un ratito a Internet y al Terrapuerto Terminal Los Héroes (la estación de autobuses).

 

Nada más arrancar el bus, la biodramina cumplió puntualmente con su efecto secundario y me quedé frita, hasta que un golpecito en el hombro me arrancó de los brazos de morfeo. Delante de mi nariz había una almohada naranja con las letras “cruz del Sur” bordadas y un sonriente muchacho que me dice “su boleto, por favor”. Los conductores se ríen de la española que se quedó dormida de día en un autobús que hace noche en ruta. Un ratito después colocaron un concierto de Silvio Rodríguez en Chile, ellos iban cantando y yo sonriendo.

 

De nuevo, aunque me tocó otro señor enorme en el asiento de al lado (el doble de grande que el del día anterior), dormí bastante bien…hasta las seis y media de la mañana, momento en el que el solícito azafato decidió que ya había dormido lo suficiente y coloca una enorme pirámide de bocadillos ante mis ojos legañosos. Además, me quitó la almohada (afortunadamente, la mantita no). Mientras escribía estas líneas inclinada sobre mi moleskine, pasó sigiloso a mi lado y enciendió la luz de lectura de encima de mi asiento, supongo que preocupado por mi salud ocular.

 

Cuando amaneció, ver y sentir de nuevo el verdor, los helechos, las carreteras y el aire húmedos de lluvia, tengo la impresión de que vuelvo a casa. Curioso, teniendo en cuenta que sólo llevo aquí dos semanas. El compa me dice que yo siempre fui la reina de estos bosques milenarios de Chiloé, que simplemente esperaron pacientes mi regreso y que un día preciso comenzaron a agitar sus copas susurrando mi nombre,  para que el viento del Sur reclamara mi presencia en estas tierras.

 

A medida que uno viaja se va dando cuenta de que podría vivir en cualquier lugar. La capacidad de adaptación del ser humano es asombrosa, dentro de los límites de supervivencia estrictamente biológicos. No reniego de las junglas urbanas como Santiago de Chile, París o mi amado y odiado Madrid; disfruto de cada paso que he dado por sus calles, el bullicio, la variedad de cosas por ver y hacer, la multiculturalidad, esas ciudades donde el suelo es “más duro” (palabras de mi madre) y hace doler los pies al final del día. Me gusta también la vida en las pequeñas urbes, como Clermont, o el León que me vio nacer, crecer y convertirme en una mujer adulta. Pero definitivamente, aquí la vida tiene otro tempo, otro ritmo, late con una cadencia que se ajusta exactamente al compás de mi corazón.  Pese a la distancia, a la melancolía, a los súbitos arrebatos de tristeza y a algún momento de incomodidad o malestar cuando la cuesta es empinada, pese a todo esto, definitivamente este es mi lugar en el mundo. Al menos, por el momento.

 

Para terminar este post gigante, os cuento que a 19 Km de Castro se tuvo que detener el bus porque la carretera estaba cortada con fuego, a causa de una protesta. Me bajé del bus y me acerqué; me contaron que son grupo de familias de pescadores que han llegado de otra región y que protestan porque les prometieron unos terrenos para construir sus casas acá, y ahora con el cambio de gobierno el Ayuntamiento no les da los permisos para construir, y se han quedado en la calle. Mientras hablaba con ellos el conductor me conminó a subir al autobús “porque ya nos íbamos”.  Una hora después, los carabineros apagaron el fuego y pudimos pasar.

 

 

 

 

 

QUIQUIRIQUIIIII

Feb 20, 2010 Author: Eugenia | Filed under: La Vida...

 

Patricio se trajo de España un reloj de pulsera, regalo de su primo Alberto. Es un reloj diseñado para niños ciegos, que habla cada hora y cuando se le aprieta en un botón. La alarma suena como si fuera un gallo. Hasta aquí todo bien; el problema es que no hemos encontrado la manera de desconectar la alarma y todos los días canta el susodicho gallo. Al principio lo solucioné programándolo para una hora en la que estuviéramos todos despiertos, pero hace unos días alguna manita lo estuvo investigando y la alarma quedó programada para las cinco y algo de la mañana. Desde entonces, todos los días alguien en esta casa se despierta a esa hora (el puñetero gallo se escucha por todas partes, lo pongas donde lo pongas)…adivinad quién.

 

Efectivamente, la menda. Así que hoy, que no pude volver a dormirme, me levanté y he aprovechado para redactar un par de post y subirlos después si vamos a Castro.

 

Dado que hoy tengo tiempo, quiero agradeceros a tod@s l@s que estáis participando de la página. Leo absolutamente todos los comentarios que me hacéis, aunque la mayor parte de las veces no alcanzo a contestarlos. Allá voy: Gracias a Carmen, Cris e Iván, Alejandro y Pablo, y María, porque sé que seguís puntualmente mis andanzas desde la Uni y alrededores. A Carlos…¿ya no dejas comentarios o ya no visitas la página? A Conchi y Ricardo y a Javier y Tere, recién llegados a este rincón de Internet, me habéis hecho sentir aún más arropada. A Juan, Jose y Alberto, porque me estáis dando todo el cariño y la comprensión que sabéis que necesito, y por mantenerme en vínculo constante con Mamá, Tais, Marián y el resto de la family. A Eduardo, Alejandro y Lorena, fieles camaradas. A Montse (claro que sé que eres valenciana, mujer, lo que pasa es que entre las prisas y el despiste me equivoqué) y Andrea, porque me han hecho parte de su mundo a través de mi hermano. Al Quim, que probablemente después del día que me agregó a favoritos no ha vuelto a entrar en la página. A Yara, porque no tuve tiempo para verte antes de irme y aún así has decidido seguir ahí. A Sa y Ka, por lo que habéis hecho y estáis haciendo por mí. Y a mi querido viajero austral, porque sé que alguna de las cosas que aquí cuento las has sentido en tu piel, y en esa complicidad nos reconocemos. Y los que leéis la página pero no comentáis (sé quienes sois, jajajajaj-risa malévola-)…animaros, que así la familia seguirá creciendo!!!

 

En la foto de arriba, las terneritas. En la de abajo, un detalle del cerco que flanqueará el camino definitivo hasta la entrada de la casa, que con un simple toquecillo de pintura se ha convertido en un cerco de lápices gigantes…con gran regocijo por parte de un montón de gente menuda.

UN PASEO POR CASTRO

Feb 18, 2010 Author: Eugenia | Filed under: Escribiendo, La Vida..., Usos y costumbres

 

Queridas, queridos:

Antes de que se me olvide, ya tengo CASILLA DE CORREO!!!!!!!!!! (Un apartado de correos, vamos). Asi que ya podeis mandarme todo lo que os apetezca. La direccion completa es:

MARIA EUGENIA MARTINEZ

CASILLA 442 CASTRO, ISLA GRANDE DE CHILOE, CHILE

Por peticion popular y dado que alguno de los compañeros presentaba cierta dificultad en descifrar la letra piojosa que el ordenador me pone por defecto, he hecho esta modificacion. Ya me contareis si queda muy grande o asi esta bien. Hoy no puedo escribir tildes (el teclado se niega a dejarme colocarlas y en su lugar hace est{o), asi que si veis algo parecido a est{o es una tilde chilena que se me ha colado :P

Hoy escribo con algo mas de tiempo porque estoy en Santiago de Chile y me queda una hora hasta que salga el autobus. La odisea en Santiago, para otro post.

 En las fotos, restaurante “Sinco-mentarios” y acople “Mercedez”, en homenaje a mi hermosa madre…Como ves mami, hay lugares en el mundo donde la ortografia no es un problema. Cierto que hay que seguir mejorando, que la educacion y la cultura tienen que ser universales, pero los paisanos de Castro, con su educacion basica, exhiben orgullosos sus carteles y les importa un culo lo que piensen los extranjeros (o sea, todo el que llegue del continente, sea Chile o cualquier otra parte). Aqui la valia de las personas se mide con otras varas.

Esta foto…bueno, os la tenia que enseñar. Se que a alguno de vosotros os gustara mucho (Sara, Paco, mi familia).

Besos para tod@s

 

SEGUNDA SEMANA

Feb 15, 2010 Author: Eugenia | Filed under: Uncategorized

Hola a tod@s:

Antes que nada. mil gracias por visitar la página y por vuestros comentarios, me encantaría contestaros personalmente pero sabéis que de momento estoy muy muy limitada de tiempo en Internet. Un saludo especial a las compañeras latinoamericanas y a mi hermano Jose por mostrarles la página.

Este post no lo he escrito en casa sino que lo estoy haciendo sobre terreno y no lo voy a corregir, así que una vez más os pido disculpas por los posibles lapsus digitales.

En mi segunda semana en Chiloé, mis actividades han sido, entre otras (en solitario o acompañada): Preparar comida y merienda para 8 personas, 6 de ellas pequeñitas (en la foto, 8 pares de botas…creo que no hacen falta más comentarios, jijiji). Construir un armario para nuestra habitación. Colocar ventanas, puertas, pintar paredes. Perseguir a las ovejas del vecino cuando se nos colaron en el huerto. Derribar con motosierra y hacha un cohihue de 10m (no, no me estoy cargando el planeta, algún día hablaremos sobre el equilibrio hombre-bosque). Reparar el cerco de los potreros para que no se escapen las vacas (finalmente se escaparon y se comieron el huerto, papas incluidas). Ver el cielo estrellado más increíble de mi vida. Por más que intentara describirlo sería imposible, no podría ni daros una idea de lo que presencié…y lo más alucinante es que ese cielo está todas las noches encima de mi casa…lo que ocurre es que suele estar nublado. Ayer estaba despejadoy aprendí a reconocer la Cruz del Sur y una zona de nebulosas (parecía una foto, os lo prometo, nunca había visto algo así ni imaginé que pudiera verse). A esa zona de nebulosas acá la llaman Río Jordán. He conducido por carretera con el Nissan (misión imposible, arg). He visto a mi hijo por primera vez con su uniforme del colegio. He aprendido que cuando un chileno te dice “¿puedes agarrarme un momento el manubrio? “te está pidiendo que coja el volante del coche (¡?), que las carnicerías de corte único son las más baratas porque te venden un kilo de carne a muy buen precio, pero te puede tocar de cualquier parte (algo así como una lotería de ternera).  He fabricado yogurt en casa, con mucho éxito.

También he viajado a la Isla Quinchao, a 5 minutos en trasbordador de la Isla grande, a visitar un instituto tecnológico., y la señora Mirna nos invitó a merendar (tomar once) en su casa.

Ah! y el sábado fuimos al mercado tradicional de Castro…pero eso sí que se merece un post aparte.

Os dejo por hoy, un beso para tod@s.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL CHUCAO

Feb 12, 2010 Author: Eugenia | Filed under: Fauna y Flora, Mitología

El chucao (Scelorchilus rubecula rubecula) es un paseriforme de la familia Rhinocryptidae (Paco, corrígeme si digo algo mal, porfa). Es pequeñito y redondete, con patitas gruesas. Apenas vuelan; van caminando por el suelo y te siguen cuando vas de paseo por el bosque. Bueno, en realidad te siguen a todas partes porque son muy cotillas, nosotros tenemos un chucao vecino que se pasa el día escuchando nuestras conversaciones bajo una de las ventanas de la parte de la casa que está en construcción (que aún es un agujero y por lo tanto está siempre abierta mientras trabajamos en esa habitación). De hecho, participa activamente en las charla con su “chucuchú” característico. Es marrón, con la garganta y el pechito de color rojizo y el vientre blanco y negro.

 

La gente de Chiloé, y también los de la zona central, dicen que si el chucao te canta por la derecha, es que te va a ir bien. Si te canta por la izquierda, mal presagio. También diferencian entre dos tipos básicos de canto, uno “contento” y otro “enfadado”. Yo de momento no puedo diferenciarlos, pero hasta ahora, siempre, siempre, el chucao me ha cantado por la derecha.

LA TELE

Feb 12, 2010 Author: Eugenia | Filed under: La Vida..., Usos y costumbres

Los que me conocéis un poco sabéis mi aversión a la tele española, salvo algún programa que seguí aun siendo cutre (Cristina, no confieses ni bajo tortura la serie a la que me enganché). y a mi adorado Jesús Calleja. Pues bien…en comparación a la tele chilena, la nuestra es un dechado de cultura, buen gusto y modernidad. En casa sólo pillamos tres canales, los correspondientes a la TVN (Televisión Nacional), pero supongo que siendo la única cadena pública (financiada íntegramente con presupuesto del Estado), el resto no pueden ser mucho mejores.

Ahora mismo, mientras escribo, a mi lado están viendo “El conde Vrolok”, un culebrón de vampiros (¡?) que empieza a las diez de la noche y al que está enganchado el 95% de los chilenos. Es un culebrón con todas las de la ley, de producción chilena y millonaria, pero culebrón al fin y al cabo. Cutrísimo. Por otra parte, estos días están machacando dia y noche con el festival de Viña del Mar…Y una de las cosas que les encanta es “recordar” una y otra vez (y otra y otra y otra más) a los mejores humoristas que han pasado por el festival. Hasta ahí todo bien, pero es que…ponen exactamente al mismo humorista contando el mismo chiste un día tras otro!!!!! ¿Por qué?????? En cualquier caso, de momento el humor chileno me deja más fría que un atún en la lonja, porque no lo entiendo, porque muchas veces ni si quiera entiendo lo que dicen y porque en algunas ocasiones es hasta de mal gusto.

Por otra parte, el sexismo y el sensacionalismo son tan patentes que estrmecen. Y yo que pensaba que en España la tele era chunga…O sea, en España también hay programas sensacionalistas (entre ellos los telediarios,muchas veces), pero no sé…tal vez es la forma de contar las cosas lo que hace que aquí me rechinen los dientes. En cuanto al machismo, por si alguien se lo había preguntado (yo sí) aquí hay exactamente las mismas víctimas mortales de violencia de género al año que en España. Es decir, más o menos una por semana. Sin embargo, el sexismo está tan arraigado en la cultura y la sociedad que hasta se ofenden si osas sugerir que quizá las cosas se pueden plantear de otra manera. Ejemplo: Todo el mundo asume que si un hombre y una mujer van a cenar o al cine, tiene que pagar él. Si no lo hiciera, la mujer se ofendería; son ellas mismas las que defienden este tipo de diferencias. Los chilenos son muy suyos y no permiten que un español venga a decirles cómo tienen que hacer las cosas…

Me estoy dispersando; estaba hablando de la tele, y con la tele termino este post. De momento, absolutamente nada de lo que he visto (bastante poco en realidad, tanto en variedad como en cantidad) me ha gustado. Una manera fantástica de desengancharse de la caja tonta…aunque hecho de menos a mi paisano Jesús Calleja cagando a 20º bajo cero y reclamando para León aquel pedacito de lago submarino en el polo, lanzando al agua un termo de café cutre con una bandera de León atada, para que se fuera al fondo. Ahora que estoy tan lejos de casa, lo entiendo y sonrío.

EL ASADO

Feb 12, 2010 Author: Eugenia | Filed under: La Vida..., Usos y costumbres

El viernes pasado una familia de campesinos chilotes nos invitó a un asado para “darle la bienvenida a la española”. En Chiloé se construye una estructura que se llama fogón; es una habitación de madera separada varios metros de la casa, destinada a hacer el asado de cordero…o lo que ellos llaman cordero (40 Kg peso vivo, 20 Kg de canal). Cuando les cuento que en España los corderos se matan cuando sólo han tomado leche y pesan 15 kg (canal de 7-8 Kg, aproximadamente), alucinan. Las diferencias entre una carne y otra son notables, y más allá de lo obvio (el sabor, la terneza, la cantidad de grasa) se deben también a la forma de preparación.

 

El asado al palo consiste básicamente en trocear la canal y ensartarla en troncos finos de árbol, que se colocan de forma paralela a ambos lados de una hoguera considerablemente grande (dos metros cuadrados, aproximadamente). El fogón tiene un agujero en el techo que hace las veces de chimenea, obviamente cubierto para proteger el fuego y la gente de la lluvia. En el interior del fogón, que se llena de humo, se quedan los hombres bebiendo vino y charlando mientras alguno de ellos le da vueltas a los palos con el cordero, mientras que, cómo no, las mujeres en la cocina de la casa preparan la ensalada, el chimichurri y las papas cocidas. Pese al reparto tradicional de roles y antes de que mis queridas compañeras se escandalicen, os recuerdo que en Chiloé existe una cultura eminentemente matriarcal.

 

En cualquier caso, yo ayudé a doña Mirna a sacar las papas del huerto, a lavarlas y pelarlas, y después me fui al fogón con los hombres, y nadie se asustó ni dijo nada al respecto. Simplemente, los paisanos estaban un poco cohibidos por mi presencia, pero ese comportamiento está empezando a ser algo habitual que está relacionado con el peculiar carácter de los chilotes; sobre esto hablaré también en otro momento.

 

Cuento corto: En dos horas y después de golpear la carne con una rama de árbol empapada en el chimichurri, el cordero estaba listo. Cuando don Miguel me ofreció el primer bocado (como cortesía, porque el asado era en mi honor) me quedé muy cortada, porque se come así, con las manos, y yo no lo sabía…tardé unos segundos en reaccionar, y finalmente agarré una costilla y me la comí, compartiéndola con Patricio. Estaba bueno, aunque probablemente el sabor ovejuno en España no tendría mucho éxito.

 

Los chilotes, fundamentalmente la gente de campo, son personas humildes y extremadamente acogedoras. Hablan poco, muy bajito y muy rápido. No entiendo ni el 5% de lo que dicen, pero me contagian con sus constantes risas. Lo pasé bien ese dia.

Gracias ^_^

Feb 9, 2010 Author: Eugenia | Filed under: Escribiendo, La Vida..., Soñando

Hola compañer@s:

Gracias por los comentarios…Yara, acá existe el dicho: “Si lo puedes hacer tú, para qué pagar a un profesional”? Así que ahí me tienes desparasitando mis vaquitas jejejejeje. Carmen, efectivamente, si vienes te podrás dar al vino…chileno. En cuanto a la comida, en una semana ya he adelgazado no se cuanto, y te aseguro que ni gimnasio ni bicicleta ni leches…acarrear leña por el monte arriba es lo mejor para las lorzas!!!!!Sara, efectivamente, llevo katiuskas (es lo único que resiste el terreno salvaje de nuestro campo, ya colgaré una foto con los ocho pares de katiuskas aparcadas a la puerta de casa). Las fotos las cuelgo pequeñas por aquello de que se me descuadra la página. Juan, Marian, Alberto: os quiero, dadle besos a toda la familia, espero poder escribir con más calma.

Esta semana no sé si podré volver a entrar en internet, así que por si acaso os mando besines. Mil gracias por visitar mi pequeño gran nuevo mundo!!! ^_^

BRAGAS VOLADORAS

Feb 8, 2010 Author: Eugenia | Filed under: La Vida...

Como os podréis imaginar, la humedad ambiental en una isla en la que llueve más de 300 días al año es muy elevada; la mejor forma de que se seque la ropa es colgarla el un lugar resguardado de la lluvia donde corra el viento. El otro día instalamos unas cuerdas de tender muy ad-hoc debajo de la casa, y me avisaron de que ahí soplaba viento sur ascendente, que tuviera cuidado y pusiera pinzas (perros, como dicen acá) en cada prenda. Efectivamnte, me lo dijeron, pero o no lo escuché o la advertencia de deslizó por mi mente como agua por el pescuezo de un pato…y tendí sin pinzas. Por la noche, mientras el temporal arreciaba en el exterior de la casa, me dije: con este viento…¿No se volarán las cosas del tendedero Y yo, que aún estaba (estoy) con el sube-baja emocional provocado por el proceso de adaptación, me pasé un buen rato llorando el réquiem por la ropa que imaginaba volando libre por el cielo del archipielago. Al día siguiente descubrí que estaba intacta, pero os aseguro que jamás volveré a tender sin perros.

En las fotos, el Pato con nuestras vacas  (Blanca con su hija Blanquita y Negra con su hija Garbosa), y una servidora recogiendo cilantro en el huerto. Ese sol tan “veraniego” (obsérvese mi jersey) es el único que hemos visto en esta semana…

Por cierto, antes de cerrar el internet en el ciber (Paco, este es el que está enfrente de “Casa Mumi, todo para su hogar”, en mitad de la Costanera) quiero agradeceros las visitas, los comentarios, el cariño…y me disculpo por las faltas tipográficas que se deben a la prisa al escribir. Y En el post de la llegada había un “sovrevolávamos” que cuando lo he visto me ha hecho plantearme seriamente el suicidio. Cristina sabe de mi obsesión por la ortografía, pero puedo prometer y prometo que fue un lapsus digital.

Besos para tod@s !!!!!!!!!!!!!!!!!

 


En España son las…


En Chile son las…


 

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